Custodios del Sagrario: la comunidad de San José Obrero se une en oblación y fe por la Capilla de Adoración Perpetua
Córdoba, Ver. — En un profundo espíritu de comunión y con el gozo pascual en el corazón, la comunidad parroquial de San José Obrero dio testimonio de entrega y amor al Santísimo Sacramento. Un gesto de amor providencial movilizó a los coordinadores y a su coordinadora general a ofrecer el fruto de su propio trabajo e indulgencia, donando de sus propios recursos para el cuidado, dignidad y mantenimiento de la Capilla de Adoración Eucarística Perpetua, verdadero pulmón espiritual de la comunidad. Esta noble iniciativa contó con el valioso respaldo pastoral y la bendición del párroco, el Pbro. Alejandro Vázquez Mendoza.

Fieles al mandato del servicio y recordando que la oración se hace obra, la jornada inició desde las primeras luces del alba. Con manos hacendosas y un corazón dispuesto para la ofrenda, los voluntarios prepararon alimentos para compartir en fraternidad y dispusieron con esmero los artículos donados por ellos mismos para una tómbola solidaria. Diversos obsequios y prendas entregadas se transformaron en un signo visible de la generosidad de la feligresía, reunida para embellecer la morada de Cristo Hostia.

En diálogo con Voz y Vida Multimedios, la Sra. Pilar Montiel de López, coordinadora general de los adoradores, junto al testimonio abnegado de sus 28 coordinadores, compartió la gracia de esta misión: velar por el espacio donde el Señor habita y consuela a su pueblo.


Esta capilla custodia una bendición singular, al ser la única en la ciudad de Córdoba cuyas puertas permanecen abiertas día y noche, los siete días de la semana, para la adoración continua. Ante este don inestimable, la comunidad extiende un cálido llamado a todos los fieles a responder a la vocación del adorador, especialmente durante las horas de la noche y la madrugada, para unirse en una sola voz de alabanza, desagravio y contemplación ante la presencia real de Jesús Eucaristía.
